viernes, 17 de agosto de 2007

Y todas ibamos a ser Reinas....


Vaya ironía, pues Gabriela Mistral, autora del poema que dice tal frase, quería ser Rey. En fín, quien dijo que la vida era lógica y que el mundo era justo. Este comentario es nada mas que una reflexión que quise hacer hoy viernes, antes que se acabe la semana, que no ha sido muy buena, pero tampoco ha sido tan mala.


Me explico: tengo una amiga que esta enredada en un juego peligroso, con alguien que no le conviene, pero que sin embargo, le atrae demasiado. Debe ser el mundo "peligroso" que rodea a este tipo, que lo hace ser un desafío para ella, pero que es mejor - y ella lo sabe- olvidar. La cita de la Mistral se debe a que ese mino, no de muy buenas raíces, menos situación económica (y no es por segmentar ni estigmatizar como diría la Tute) y clase social casi del hampa, que no le conviene a mi amiga por ningún lado, cariñosamente la llama "Reina", tal Pelluco de Amores de Mercado, y eso parece que a mi "reina" la trastorna y/o deja loca. El saberse con un poco mas de poder en el sentido de que ella maneja mas informacion cultural, social y económica que nuestro Héroe hace que se sienta fascinada con este trato recibido, tal superioridad quiere ella poseer en el mundo. Pero, por muy distintos que ellos sean, lo que pasa ahí es aún mas profundo. El venir de mundos tan distintos, entre nuestro "Robin Hood" y nuestra "Tia Hilaria" (así les llaman a las minas con las que andan estos muchachos entre ellos), hace que la misma accion que los atrae tambien los separe. Pero hay una piedra en el zapato de nuestra Tía Hilaria; el chico tiene una hija y aún esta enamorado de la madre, por lo que le dice a nuestra Reina, que mejor no se pase rollos con él, porque a pesar de todo lo que le profesa, no es seguro. Despues de tantas cosas, pienso yo: ¿No será esto una excusa para no entablar una relación seria con mi amiga Hilaria?. Entonces se me viene a la mente la pregunta del millon: Si todas ibamos a ser Reinas. ¿No será que nuestro amigo eleva a la categoria de realeza a todas sus mujeres, no por el hecho de que para él parezcan superiores, sino que es porque él se cree el Rey del cuento?...


Es dificil dar una apreciacion aún. Además, les debo la segunda parte de "Un dia extraño en mi vida comun" o algo asi lo llamé... Bueno amigas, reflexionen antes de entregar su corazon a cualquiera; la vida no es una telenovela en donde pobres se casan con ricos y todos quedan felices comiendo perdices. En la vida real (y no de Reinas), las diferencias importan, y mucho.

miércoles, 15 de agosto de 2007

La mentira mas vieja del mundo.



Hay un par de mentirillas que siempre, por muy exitosos o fracasados que seamos en la vida, aparecen en algun momento. Se aplican tanto a los hombres (por naturaleza mentirosillos) y mujeres (no las puedo defender a todas, algunas mienten por necesidad y otras solo por mentir).


Para el caso del hombre; la mentira mas ultra repetida que utilizan es "la puntita nomás mi amor". En realidad ahi tenemos 2 mentiras en una. Por una parte, "la puntita". Hasta canciones se han escrito gracias a esta frase recurrente en todo especimen masculino excitado, que desea saciar sus bajos instintos con la fémina que esté de turno. La puntita, para que ser tan gráfica, si ya todos saben a lo que me refiero, la puntita nomás, es decir, nada mas que la puntita, cuando fisicamente eso es imposible, siempre se empuja mas de lo prometido y no se hace una sola vez, sino que se repite hasta acabar lo que se empezo.

La segunda mentira de la frase es "mi amor"; aceptenlo hombres, ustedes no aman, solo se proyectan en la otra persona y se descargan, en todos los sentidos. Nos ven como una prolongacion de la madre ( si es que se quieren casar), o una imagen de la puta ideal, si es que solo nos van a utilizar, pero de amor, ni hablar.


Para el caso de la mujer, el análisis creo será mas exhaustivo y hasta con un dejo de rabia, pues si bien los hombres mienten para conseguir algo tan basico como sexo, las mujeres mienten para conseguir algo tan basico como un hombre. Es ahi donde discrepo y no comprendo a ciertas mujeres que existen y que solo denigran al género, haciendo que las que aun tenemos dignidad, paguemos los platos rotos de sus malos actos. La mentira es: " Estoy con atraso". Típica frase utilizada por una mina que, si bien cae en la misma bajeza, puede hacerlos por los siguientes motivos, a saber:


1.- Quiere retener a su lado al hombre que ama, quien ya no presenta interes en ella, pero que cree, o quiere creer, que por un retoño puede mejorar la relación y que, si tiene exito, hasta le pida matrimonio.


2.- Cagar la psique, es decir, ya han terminado la relación, se dejó de cuidar, tienen una recaida y plaf!, puede suceder que sí este realmente embarazada o, que solo este queriendo permanecer vigente en la mente del pobre incauto. La mejor parte de la mentirilla esta es cuando le comentan al mino en cuestion y quieren parecer dignas al momento en que el tipo le quiere hacer un test de embarazo: es asunto mío, nosotros ya no tenemos nada que ver, asi que me las arreglaré sola. ¿Que pretenden entonces al comentarlo con el supuesto padre?, nada mas que jugar con su mente, no dejarlo rehacer su vida, preocuparlos tanto llegando incluso al punto de quedar impotentes.


3.- Llamar la atención en una relacion fome. La sola idea de tener un hijo a algunos hombres les encanta, sin embargo a otros les espanta. De un modo u otro, las cosas agarran emoción y podemos sacar entre medio historias de infidelidades justificadas, celos baratos, machismo, feminismo o liberacion femenina.


Espero que esto les sirva a los que pasan por mi espacio. Trato de actualizarlo segun mis experiencias, asi que, cualquier semejanza con la realidad, no es coincidencia, es a propósito.

martes, 7 de agosto de 2007

Un dia extraño en mi vida simple.


Dicen que cuando Dios quiere dar, a la casa va a dejar. Pero a mi no me pasa mucho lo que dice aquel refrán.
Estaba yo un dia sábado acostada aún, luego de un viernes por la noche ajetreado y lleno de problemas urbanos los que me hicieron decidir no salir mas en un buen tiempo a carretear. Viene a mi casa un antiguo compañero de colegio y amigo- aunque no mucho- a visitarme. Lo recibo en piyamas porque no tenia tiempo para otra pinta y porque en realidad, pensé, este siempre viene a verme, a contarme de su fabulosa vida de estudio - trabajo - pareja, cosas de las cuales yo solo cuento con la primera, entonces, una lata.
Con mi cara aún madrugadora (menos mal que no despierto muy fea), lo recibo en el living de mi casa. Lo primero que hago es preguntarle como está y como está la susodicha. Primera metida de patas de la velada, ja!, ya no estaba con ella. Pero en fín, la mujer tambien es animal de costumbre y yo me acostumbré a asociarlo con la susodicha, asi que, era una pregunta obvia que haria una señorita educada como yo. Entremedio de la charla, se nos ocurrió ir a visitar a otra ex compañera que ya esta casada, pero para eso yo debia levantarme y hacer algo con mi pinta para no salir tan descuidada, por último, para parecer casual. Me dio 40 minutos para que me arreglara y lo acompañara mientras él iba a visitar a otra amiga. Llegó al momento acordado. Fuimos a buscar a esta amiga ex compañera, visita en la cual no tuvimos exito, ya que ella se encontraba en Santiago con su marido. Asi que fuimos a tomarnos un café, que en realidad fueron un par de tragos (en mi defensa alego que ya eran las 7 de la tarde) para luego recibir una propuesta algo extraña de parte de él, pero con lo chora que yo soy en realidad me la tomé con andina. La cosa es que ya se habia echo de noche y los lugares campestres que este mozuelo me llevo a turistear no valen la pena verlos de noche a menos que vayas con tu pareja a hacer maldades cuando te aburres de hacerlas en un lugar cómodo. Pero aunque no lo crean, amigas, no me dejé amedrentar por aquellas indirectas, aunque hubiese sido otra persona, pongo el grito en el cielo. Igual indirectamente le hice saber lo que pensaba de esos lugares, creo que por eso jamás detuvo la camioneta. En fin, la mercadería está pobre, pero no es para andarla regalando tampoco.
En ese recorrido, nos dimos cuenta que ya podíamos llegar a Viña, asi que eso hicimos, nos fuimos a la ciudad jardín bordeando el litoral. Otra indirecta más de su parte, el bajarnos en Reñaca, en la playa, a ver el mar. Bueno, dignamente saqué un cigarrillo y lo encendí, cuando hablando aún de temas mundanos me dio un poco de frio y ganas de ir al tocador como consecuencia del frio, asi que le propuse que fuéramos a comer sushi. Y así lo hicimos, llegamos, comimos sushi y nos vinimos de nuevo con dirección a la casa de mis padres. Pero la salida inesperada no termina ahí y lo mas inesperado está por venir. Así que se viene la segunda parte.