jueves, 4 de septiembre de 2008

Como ocultar la Luna


Cuando menos te lo esperas y de quien menos pensabas... pero debes ocultarte. No es vivir la realidad, sino un sueño; todo lo que siempre soñé y al fin lo encuentro, pero tan dificil como lejanamente mío. Es un perfecto caballero, juega cuando hay que hacerlo, rie cuando lo hago reir y siente junto conmigo. Su pensamiento es libre, mas no su presencia. Las ataduras que posee son importantísimas, casi inevitables, aunque no irremediables, pero arriesgando demasiado al querer poner un punto final. Es el amor, el que se siente, no el que se piensa. Es la coronación de una búsqueda interminable el oir su tierno y distante "i love you", sus palabras pronunciadas lentamente para poder entendernos mejor y las mias enunciadas torpemente por un manojo de nervios adolescentes. El corazon late a mil y el estomago no puede dejar de sentir las mariposas cuando piensas en él. Es increiblemente hermoso, un angel que escapo del cielo a coquetear con el infierno. Y le siento cerca, casi conmigo, susurrandole en el cuello dulces palabras, llenando de suspiros un aparato electronico y queriendo que llegue el dia en que lo pueda ver, conocer, tocar, oler, saborear y amar con todo.