martes, 8 de septiembre de 2009

Quiero existir, quiero escribir.


Hasta hace mas o menos 6 meses llevé un diario de vida que deje de lado cuando decidi que no me pasarian mas cosas malas.  Esta ahi, en mi dormitorio, es rosado y de peluche. Sus hojas son hiladas de un papel muy especial con bordes dorados bien finos. Lo compré en París y decidí anotar mi vida en aquellas paginas. Vida en que estuve un poco perdida y que aquel diario me ayuda a recordar; cada una de sus palabras me emociona, incluso leyendo hacia atras me he puesto a llorar, recordando como era y lo que hacia, las cosas que me sucedian y el amor que me era esquivo siempre estuvo presente. Desde marzo de este año que decidi finalizar un ciclo, que ya no lo escribo, y esta ahi, como un tesoro no escondido, como mi corazon esperando ser leído, como el amor que me ha sido esquivo y como la felicidad, los momentos que he vivido y la nueva vida, que he escogido, en que el diario no tiene mucho sentido, pero si bien merece la pena ser nuevamente escrito lo volvere a hacer, quedan miles de paginas aun por llenar y yo solo escribo porque quiero existir... nada mas.